-Apoyo directo a
los estudiantes por medio de apoyos tutoriales para identificar las necesidades
de aprendizaje y proporcionar recursos u orientaciones que permitan atacarlas.
-Colaboración
con los responsables académicos y docentes para elaborar proyectos educativos
que permitan enfrentar las necesidades en términos de diseño de materiales
educativos, mejora de las estrategias de enseñanza y evaluación.
-La elaboración
de proyectos curriculares en relación a la adecuación o ajuste de los programas
de estudio para mejorar las secuencias de enseñanza, identificar antecedentes
necesarios o cambios en los contenidos programados.
-Proporciona una
mirada externa a los proyectos.
-Media en los
procesos de organización grupal.
-Aporta pautas
que facilitan la realización de proyectos (aunque los docentes son los protagonistas
en la puesta en marcha de proyectos de innovación y de mejora de servicios).
Actividades del asesor psicopedagógico
-Identificar
problemas en el ámbito educativo y escolar.
-Promover y
construir espacios de colaboración entre profesores y directivos orientados a
la solución de problemas y la innovación continua de su quehacer educativo.
-Proporcionar
ayudas relevantes y consistentes para la intervención y, también, de estar en
condiciones de supervisar ese proceso y de dar cuenta de los progresos y retrocesos
cosechados.
-En síntesis,
asesorar en educación consiste en ayudar a mejorar las formas de enseñar y
aprender. (Solé, 1997)
Como agente de
cambio comprometido con los objetivos de la institución, contribuye a la mejora
de la calidad de la enseñanza incidiendo en lo procesos educativos que
ellos tienen lugar.
Contribuye a relaciones más claras y fundadas entre el profesorado, en la zona en que se inscribe su tarea al propio equipo de asesores, que haya cohesión y cumplan sus objetivos.
Por otra parte, podemos encontrar un cierto acuerdo en considerar que una característica de la tarea del asesor psicopedagógico es la de «mediar» entre el conocimiento psicológico y la práctica educativa. (Cantón, 2003)
Como agente de
cambio comprometido con los objetivos de la institución, contribuye a la mejora
de la calidad de la enseñanza incidiendo en lo procesos educativos que ellos tienen lugar.
Contribuye a relaciones más claras y fundadas entre el profesorado, en la zona en que se inscribe su tarea al propio equipo de asesores, que haya cohesión y cumplan sus objetivos.
Por otra parte, podemos encontrar un cierto acuerdo en considerar que una característica de la tarea del asesor psicopedagógico es la de «mediar» entre el conocimiento psicológico y la práctica educativa. (Cantón, 2003)
La finalidad básica del asesor psicopedagógico es colaborar con los centros y los docentes con el objetivo común de ayudar a los alumnos en su crecimiento como personas en el desarrollo de sus capacidades a través de la relación enseñanza-aprendizaje que se crea en el entorno escolar.
La intervención
del psicopedagogo debe dirigirse siempre a potenciar la competencia del
profesorado, el asesoramiento psicopedagógico es un recurso a disposición de
los centros, con el fin de que éstos puedan dar respuesta adecuada a las
necesidades educativas del alumnado con más dificultades para aprender, pero
también ha de servir para prevenir y organizar mejor el funcionamiento escolar en la doble vertiente educativa y de
aprendizaje.(Vilana 2005)Cantón, I. (2003). La estructura de las organizaciones educativas y sus múltiples implicaciones. Interuniversitaria de Formación de Profesorado.
Solé, I. (1997). La concepción constructivista y el asesoramiento en centros. Infancia y aprendizaje, 77-95.
Vilana, R. (2005). La entrevista con los padres, los maestros y los alumnos. En M. Sánchez Cano, & J. Bonals, La evaluación psicopedagógica (pág. 74). Barcelona: Graó.


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