Antes de comenzar a abordar este tema, es importante clarificar que cada escuela es diferentes, cada una está inmersa dentro de un contexto distinto lo cual ocasiona que sus necesidades sean diversas. Es por esto que se caería en un error si se viera al asesoramiento como “receta de cocina”, que por el simple hecho de ser "receta de cocina" va a venir a solucionar los problemas existentes en la escuela.
El modelo de proceso, plantea una visión más centrada de las estrategias que se han de utilizar para el logro de los objetivos del centro. Se habla de una visión estratégica mas que de un modelo, porque ni teórica ni prácticamente se debe de considerar como una serie de fases y subfases cuya ejecución ordenada asegura el cambio de la cultura escolar o la mejora de la escuela.
La denominación de procesos sólo es pertinente cuando se pone énfasis en la generación de un proceso que facilite en las instituciones educativas un cambio cultural.
La visión estratégica del proceso de asesoramiento colaborativo es una propuesta de trabajo cooperativo que el asesor ofrece al centro como institución para concretar mejor la colaboración entre ambos, cuya finalidad es la generación de una serie de procesos encamios a la capacitación de la escuela para la investigación y solución de los problemas que surgen desde la práctica educativa con la intención de transformar democrática y progresivamente la cultura de dicho centro.
Es fundamental que las escuelas comprendan que este es un proceso que se adapta al contexto en el cual está inmerso y que por lo mismo, las fases que se propongan son una estructura, el orden puede ser totalmente adaptable, dependiendo de la situación que se presente, antes, durante o después de llevarlas a cabo. Las principales ideas que van a permitir el desarrollo en el cambio de la cultura son:
- Transformación democrática de la cultura escolar.

- Propuesta de trabajo cooperativo.
El asesor no debe de tomar el rol del experto que va a ir a solucionar los problemas mediante la aplicación de "recetas". Es importante dejar en claro que el asesor no es la persona al mando, es un agente externo que ayudará a que este proceso se lleve a cabo, pero siempre como un coordinador.
- Generación de procesos y actitudes.
Los procesos de participación, implicación y compromiso, deliberación y decisión, apropiación, construcción compartida de la realidad, apoyo mutuo y análisis, reflexión y comprensión, son procesos básicos que deberían ayudar a la resolución de problemas en los centros.
- Capacitación de la escuela.
Las escuelas deben ser capaces de llevar a cabo estos procesos de una manera autónoma y el éxito del asesoramiento se puede notar en la medida que sea retirado el apoyo externo y el centro sea autónomo.
El centro y su profesorado debe de adquirir capacidades, procedimientos y actitudes que les permitan desarrollar el tipo de trabajo colaborativo, así como la investigación y solución de problemas. La meta o finalidad siempre debe de estar presente en la labor asesora. Olvidarla o postergarla complica la solución de las demandas de la escuela, ademas de que pos pondría la autonomía de los centros.
- Investigación y solución de problemas prácticos.
El asesoramiento basado en la colaboración dispone de un proceso de trabajo, constituido por una serie de tareas claramente identificadas, para la investigación y la solución de los problemas.
Para que pueda haber una solución a los problemas prácticos, es necesario considerar los siguientes aspectos:
- Autorevisión crítica de la escuela e identificación de ámbitos preferentes de mejora.
- Análisis de los problemas identificados.
- Búsqueda de soluciones como preparación para la elaboración del plan d acción.
- Planificación de la acción.
- Preparación para el desarrollo del plan.
- Desarrollo colaborativo del plan.
- Evaluación del proceso.
- Institucionalización del cambio.
Por otro lado, es importante que el asesor deje en claro que su lugar en este proceso no está en una relación jerárquica, en la cual él es la cabeza, sino que, su papel es el de colaborar y guiar este proceso. De igual manera, es de suma importancia que también se conozcan los valores, etc. del centro, y no sólo la historia, para que se pueda entender su realidad, qué tipo de situaciones se están planteando y cuál es la mejor forma de enfrentarlas.
Por otro lado, es importante que el asesor deje en claro que su lugar en este proceso no está en una relación jerárquica, en la cual él es la cabeza, sino que, su papel es el de colaborar y guiar este proceso. De igual manera, es de suma importancia que también se conozcan los valores, etc. del centro, y no sólo la historia, para que se pueda entender su realidad, qué tipo de situaciones se están planteando y cuál es la mejor forma de enfrentarlas.
Guarro, P. (2005). “modelo de procesos” o “la estrategia del proceso de asesoramiento desde la colaboración”: una (re)visión desde la práctica. En: J.D. Segovia (Coord.)Asesoramiento al centro educativo. Colaboración y cambio en la institución (203-226) Barcelona: Octaedro.

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