jueves, 20 de marzo de 2014










Asesoramiento Psicopedagógico

por











Equipo Cherry Lips: 

González Yóguez Tania Alexandra
Granados Casas Mariana
Hernández Ake Claudia Sharym
Valerio Molina Sandra
Velázquez Pachecho Karina Yessica



El asesoramiento psicopedagógico ¿Qué es?

La escuela, es un sistema abierto, es decir que está en constante relación con otros sistemas como la familia, asesores, administración; etc., los cuales tienen una influencia y propician que se hagan ciertas modificaciones. Pero la escuela es partidaria de la estabilidad, tiende a la homeostasis.



Cuando se genera una tensión entre la estabilidad y el cambio, es cuando hay desequilibrios, a los cuales los centros responden de diferente manera: negando el cambio y haciendo más duras y rígidas las propias estructuras internas, intentando asumir el factor de desequilibrio e integrarlo en el propio funcionamiento, buscando para ellos ayudas externas (Solé, 1997).


Es en este momento cuando el asesoramiento entra; propiamente el asesor es considerado como un agente de cambio y no porque sea él quien los realice, sino porque su presencia e intervención puede contribuir a que se produzcan determinados cambios en el centro.

Desde una perspectiva constructivista, el asesoramiento persigue diversas finalidades en el centro; puede contribuir a que las relaciones entre el profesorado sean más claras y funcionales; a que se lleven a cabo los objetivos de la formación; que se den adecuadamente las relaciones con otros servicios; además de que trata de que los asesores tengan un progreso personal y funcional.

El asesoramiento, es un recurso a la institución, que trata de contribuir al logro de los objetivos a que tiende el centro.
Como se menciona anteriormente, el asesoramiento surge a partir de un desequilibrio en la institución; o por una propuesta a crear ese desequilibrio con el fin de propiciar un cambio favorable en el centro. Pero el desequilibrio no es el fin, se tiene que buscar el equilibrio, que sea más completo, adecuado y que integre nuevas dimensiones y elementos en el sistema.

Todo lo anterior, se pretende lograr a partir del uso de estrategias, Solé, (1997), menciona dos: aquellas estrategias que presentan respuestas ciertas y coherentes, pero que en realidad, no resuelven el problema; y aquellas que intentan que se modifique el punto de vista, más completo y que tome en cuenta soluciones parciales; que se resuelvan problemas en concreto con intervenciones puntuales que pueden presentar incoherencias entre sí.

Por lo tanto, para eliminar esas brechas, es necesario que el asesoramiento cuente con un marco global de referencia que de sentido a las intervenciones asesoras; es decir, que se pueda identificar problemas, interpretarlos y elaborar para ellos posibles soluciones. Que haga posible que las finalidades del asesoramiento sean compatibles con las de la escuela, y que permita integrar las aportaciones de los distintos profesionales que convergen en los procesos de enseñanza y aprendizaje; y que además de plantear un modelo de ayuda, se den las actuaciones necesarias para llevarlo a la práctica (Solé, 1997).


Solé, I. (1997). La concepción constructivista y el asosoramiento en centros. Journal for the study of education and development , 77-96.

Propósitos

El propósito del asesoramiento psicopedagógico es ayudar a construir, revisar y/o modificar los esquemas de conocimiento de los participantes implicados en la tarea, con el fin de que la representación de que finalmente se disponga sea más adecuada, más enriquecida, más completa y más compartida.



Para que ello sea posible, es necesario que los participantes sientan que sus esquemas actuales son inadecuados o insuficientes para dar cuenta de la situación de que se trate; es necesario que se haya roto el equilibrio inicial, por tanto que se haya producido un desequilibrio, que al intentar compensarse dé como resultado una reequilibración posterior (Solé, 1997).

Es por tanto que la tarea del asesoramiento es el proceso de construcción conjunta que implica al asesor/es y a los profesores de un centro, en el que cada quien participa desde su formación y al que aporta sus conocimiento, vivencias y puntos de vista para el logro de objetivos compartidos hasta lograr la construcción de significados compartidos entre los participantes.



Solé, I. (1997). La concepción constructivista y el asosoramiento en centros. Journal for the study of education and development , 77-96.

Campos de acción

El asesoramiento desde una perspectiva institucional es una intervención general de los procesos de enseñanza en busca de una explicación que sirva como marco de referencia para la toma de decisiones acerca de las funciones que se le atribuyen a la escuela como institución.
En todo momento y circunstancias se presentan procesos de enseñanza- aprendizaje, por lo que puede existir un asesoramiento psicopedagógico, hay tres grandes campos de acción: CURRÍCULUM, PROFESORADO Y  CENTRO.

El currículum
Es una herramienta y territorio de desarrollo profesional e institucional, éste se reconstruye histórica y socialmente, por tanto para centrarse en el desarrollo del currículum hay que repensar qué significa su mejora y cuáles son los criterios y valores que lo definen.

El profesorado
Las innovaciones se dan en torno a la modificación de sus prácticas y concepciones  pedagógicas, a la valoración, argumentación y toma de decisiones curriculares, que asuman compromisos morales y sociales, que desarrollen nuevos valores y actitudes, fomenten su identidad profesional y con la cultura de la comunidad de aprendizaje de la que forman parte, lo cual supone una posibilidad de cambio personal, social, cognitivo, moral y profesional, desde su propio desarrollo como persona y profesional, miembro de una comunidad educativa y dentro de un contexto histórico y sociocultural determinado.

El centro


Los procesos de mejora son un conjunto cultural ligado a procesos de negociación y reconstrucción de nuevos significados y entre las personas que constituyen el centro, dependiente de su memoria colectiva y de sus modos de acción y pensamiento en interacción con otros nuevos. Los centros son culturas dinámicas y organizaciones abiertas al aprendizaje que toman decisiones propias coherentes con su historia de vida y proyecto futuro, son flexibles, dialogantes e investigadoras, autónomas y responsables.

Solé, I. (1997). La concepción constructivista y el asesoramiento en centros. En infancia y aprendizaje. Número 77, 77-95.

Modelos

MODELO
TIPO DE ASESORAMIENTO
Intervención
Es un tipo de asesoramiento educativo centrado en el punto de vista de la parte asesora. Es ella quien interpreta y define, de acuerdo con su propio marco conceptual, la realidad de la parte asesorada, determinando las discrepancias entre lo que ésta es o está haciendo y lo que debería ser o hacer, y prescribiendo aquellas actividades que van a permitir solucionar sus problemas, superar sus necesidades y compensar sus deficiencias.
En este modelo el conocimiento y la experiencia del asesor constituyen la fuente principal de racionalidad y tecnificación para este tipo de ayuda que es la intervención; el modo en que progresa este asesoramiento obedece a postulados de tecnificación, predeterminación, rutinización y control desde arriba (del asesor sobre el profesor). Lo más frecuente es que el proceso general proceda siguiendo un modelo racional de resolución de problemas en el que se especifica una secuencia de etapas conectadas de forma lineal (diagnostico, planificación, ejecución, evaluación).
Eficacia: La adopción de un planteamiento o programa educativo, la máxima fidelidad o imitación posible de su desarrollo con respecto al diseño prescrito y la uniformidad de su implantación por parte de los profesores en los diferentes contextos de aplicación.
Facilitación
Este modelo define un tipo de asesoramiento educativo centrado en el punto de vista de la parte asesorada. Básicamente en el sentido de las decisiones y de las acciones de cambio es unilateral, pero en este caso la iniciativa es ejercida por el profesor.
Desde este modelo, el papel del asesor no consiste en diagnosticar un problema y sugerir a la parte interesada una solución; más bien, estriba en averiguar cómo ayudar al profesor para que sea él mismo quien diagnostique su problema y encuentre su solución.
El modelo de facilitación parte de la siguiente premisa: la organización conoce mejor que nadie cuáles son sus necesidades y qué mejoras deben introducirse en la práctica educativa u organizativa, asumiendo para ello la iniciativa de cambio, el esfuerzo de reflexión y las acciones para lograrlo.
El asesor es un recurso de clarificación y aprendizaje a ser utilizado por los profesores en función de las necesidades y requerimientos particulares de éstos.
Eficacia: El trabajo en torno a los significados de los asesorados, con un asesoramiento personalizado, no predeterminado, abierto a modificaciones, condicionado por la percepción y expectativas, conocimiento y experiencia del otro.
Colaboración
La colaboración define un tipo de asesoramiento educativo basado en la interdependencia entre la parte asesora y la parte asesorada. La toma de decisiones que afectan a la resolución de problemas es consensual, ejercida por el asesor y profesor en condiciones de igualdad de estatus y responsabilidad compartida, siendo una influencia bilateral.
En este modelo se mencionan expresiones como: corresponsabilidad práctica, adaptación mutua, experiencia compartida o convergencia de perspectivas, éstas lo que hacen es resaltar un tipo de asesoramiento que se fundamenta en la reciprocidad de los respectivos bagajes de conocimientos y experiencia en un continuo dar y tomar, haciendo de las diferencias una fuente de aprendizaje mutuo, el cual sigue lo que se denomina una estrategia educativa.
La relación de ayuda en un modelo de colaboración funcionaría sobre la base de una colaboración genuina y voluntariamente aceptada, lo que implica que sea espontánea (iniciativa del asesor y el asesorado); voluntaria (las partes implicadas trabajan juntas porque sienten y comparten el valor de la colaboración como propio y necesario); orientada al desarrollo (el juicio profesional compartido constituye la base para establecer conjuntamente metas y tareas propias); generalizada en sus tiempos y espacios (los encuentros frecuentemente son informales); imprevisible (los resultados son a menudo inciertos y no fácilmente predecibles).
Eficacia: Aprender a desarrollar relaciones der paridad para enfrentar y tratar un problema de forma compartida para construir  conocimiento de acción.

Nieto, J.M. (2005). Modelos de asesoramiento a organizaciones educativas. En J.D. Segovia (Coord.) Asesoramiento al centro educativo. Colaboración y cambio en la institución (147-166). Barcelona: Octaedro.

Estrategias e instrumentos

Marcos compresivos de las estrategias de asesoramiento.

En éste apartado, comenzaremos por explicar de manera breve el marco teórico en que se encuadran las diferentes estrategias y cuales son las que están incluidas en cada uno de ellos.

  • Cambio institucional.
Estás estrategias se distinguen porque unas van dirigidas al centro y otras a las personas que están inmersas en el centro. Pueden ser coercivas, empírico-racionales y reductivas. En éste marco, también se contemplan aquellas que sólo están dirigidas sólo a alguna fase de proceso innovador.
  • Generación de capacidades en la organización. 
La premisa de estás estrategias, está orientada a la manera en la que se debe aprovechar la energía interna de una organización de forma que sea generadora de competencias y capacidades propias.
  • Propuestas de intercambio y difusión de conocimientos, experiencias y recursos.
Estas están vinculadas a la promoción de actividades e interacciones para el intercambio de información, experiencias y recursos disponibles, bajo el supuesto de un conocimiento pedagógico que contribuye a la mejora de la práctica docente.
  • Facilitación de iniciativas locales.
Este tipo de estrategias sirven como un apoyo a la innovación en el centro mediante el desarrollo de competencias.

La elección y el uso de las estrategias, va a depender del criterio, del modo de pensar y actuar de las personas que estén intentando mejorar el centro.


Ahora pasaremos a revisar la clasificación de las estrategias e instrumentos para asesorar y como se deben de utilizar.

Estrategias de asesoramiento.


Estas estrategias siempre estarán supeditadas al modelo teórico desde el que se elijan y la utilización de las mismas. Su importancia no radica en la estrategia,  sino en el efecto que produzcan.


Clasificación.

  • Comunicación: el asesor debe de actuar en ésta estrategia desde dos posturas. La primera, "frente" a los actores de la educación, y la segunda "entre" los mismos.
El comunicador frente se caracteriza por propiciar una comunicación unidireccional donde el emisor (asesor) será el experto que transmite y el receptor será el profesor o grupo que reciba la información. En cambio el comunicador entre es el que permite la comunicación bidireccional donde el emisor transmite y recibe y el receptor recibe y replica. 


Cuando el asesor actúa "entre", es porque fue requerido para alguna cuestión de cambio, él  se tiene que informar del contexto, clima, entorno, cultura, etc; y cuando el asesor actúa "frente" puede ser por tres situaciones: 1) No había sido requerido, por lo tanto su intervención será impuesta por el equipo directivo o administrativo;  2) Es la primera vez que lo hace, la primera vez que va a establecer comunicación con el grupo ó 3) Su actuación va dirigida a cierto grupo de profesores y la información que se maneja es muy especializada.
  • Presentación.
El asesor tiene que conocer al grupo y el grupo lo tiene que conocer a él, en esto radica la importancia de ésta estrategia. Es muy importante desde el principio romper el hielo y favorecer un ambiente distendido.

En esta estrategias aparecen 3 situaciones.

1) El asesor sea conocido por los profesores del centro: aquí se puede utilizar la presentación típica, por ejemplo todos pueden estar sentados en un círculo y el asesor comienza diciendo su nombre.

2) El asesor es desconocido por los profesores: una técnica podría ser que todos están sentados en círculo y el asesor le de a cada profesor una hoja en blanco y les pide que escriban cinco respuestas con respecto a la pregunta ¿quiénes son ustedes? ó podrían dibujar algo de sí mismo (qué le gusta, qué espera, qué siente...).
3) Los profesores no se conocen entre si: para este caso como para el segundo, el profesor hará ver a los profesores que son un grupo cuya intención tiene que ser el trabajo conjunto y comprobará que ellos se perciben como tal, si ellos no se perciben como grupo, lo primero que hay que trabajar es ese aspecto.

  • Estimulación de la reflexión.
Este tipo de estrategias son decisorias a la hora de la identificación de necesidades o de la propuesta de soluciones o de la puesta en marcha o de la evaluación de lo que se ha hecho o de la revisión de todo el proceso.
Estas estrategias se clasifican en dos categorías: analíticas y colaboradoras, las primeras consisten en diseccionar el problema en elementos de un proceso de solución de problemas de manera que los docentes aprendan los pasos lógicos para ordenar y secuenciar las fases constitutivas de una estrategia sistemática y cerrada; mientras que las colaboradoras responden al principio de la colaboración entre colegas, a la interacción entre los mismos, para delimitar en conversaciones qué es lo que causa la distorsión educativa y cómo los profesores pueden afrontar las soluciones al problema educativo.
Entre las estrategias que el asesor puede utilizar están: el diario, escritura de autoinformes, historias de vida, conversación con un colega, situaciones ingeniadas, plataformas, estudios de caso, seminario reflexivo, representación, diálogos críticos, lectura de documentos, coaching, técnicas de consenso, análisis de necesidades, etc.
  • Participación.
El beneficio de ésta estrategia es que los participantes refuerzan su confianza y su competencia, además que los libera del aislamiento. Se pueden clasificar en dos amplios apartados: técnicas de ambientación (su objetivo es la compresión y el diagnóstico de una situación) y técnicas de trabajo (éstas facilitan el análisis de la toma decisiones). 

Algunos ejemplos de técnicas de ambientación son: Philips 6/6, tormenta de ideas, técnica de grupo nominal y cuchicheo. 
De trabajo: discusión dirigida,  mesa redonda, conferencia, debate, asamblea, seminario, entrevista y dramatización.
  •  Evaluación.
Esta debe de ser realizada por todo el grupo involucrado en la mejora de centro. Estas estrategias se clasifican en dos grandes metodologias: las cuantitativas y cualitativas. Sin embargo Pérez hace caso omiso a esta clasificación y presenta un listado de los instrumentos que más se emplean cuando hay que recoger datos para la emisión de una valoración inicial, procesual y final, estos son:

- Cuestionarios de elaboración propia o estandarizada.- Exámenes y tesis.
- Entrevista individual hacia los profesores y los asesores 
- La documentación: el tipo- si es revista, libro, nacional o internacional; la cantidad de la documentación de las que se han basado. - Observación propia y de los demás.
- Autorreflexión escrita, que explica el porqué del éxito y del fracaso.
- Grupos de discusión donde se deja hablar a los protagonistas (profesores y asesor) estando los unos en presencia de los otros y se le permita reflexionar y opinar sobre la impresión que cada cual ha tenido y sobre la efectividad lograda.



Pérez G. (2005). Estrategias e instrumentos en asesoramiento. En J.D. Segovia (Coord.) Asesoramiento al centro educativo. Colaboración y cambio en la institución (227-246). Barcelona: Octaedro.

Proceso y fases

Antes de comenzar a abordar este tema, es importante clarificar que cada escuela es diferentes, cada una está inmersa dentro de un contexto distinto lo cual ocasiona que sus necesidades sean diversas. Es por esto que se caería en un error si se viera al asesoramiento como “receta de cocina”, que por el simple hecho de ser "receta de cocina" va a venir a solucionar los problemas existentes en la escuela.

El modelo de proceso, plantea una visión más centrada de las estrategias que se han de utilizar para el logro de los objetivos del centro. Se habla de una visión estratégica mas que de un modelo, porque ni teórica ni prácticamente se debe de considerar como una serie de fases y subfases cuya ejecución ordenada asegura el cambio de la cultura escolar o la mejora de la escuela. 
La denominación de procesos sólo es pertinente cuando se pone énfasis en la generación de un proceso que facilite en las instituciones educativas un cambio cultural.

La visión estratégica del proceso de asesoramiento colaborativo es una propuesta de trabajo cooperativo que el asesor ofrece al centro como institución para concretar mejor la colaboración entre ambos, cuya finalidad es la generación de una serie de procesos encamios a la capacitación de la escuela para la investigación y solución de los problemas que surgen desde la práctica educativa con la intención de transformar democrática y progresivamente la cultura de dicho centro.

Es fundamental que las escuelas comprendan que este es un proceso que se adapta al contexto en el cual está inmerso y que por lo mismo, las fases que se propongan son una estructura, el orden puede ser totalmente adaptable, dependiendo de la situación que se presente, antes, durante o después de llevarlas a cabo. Las principales ideas que van a permitir el desarrollo en el cambio de la cultura son:
  • Transformación democrática de la cultura escolar.
Es importante la fijación de un objetivo común para que la cultura del centro pueda construirse de manera democrática y plasmarse en una idea de curriculum, de organización y de desarrollo profesional.







  • Propuesta de trabajo cooperativo.
La relación entre el asesor y el centro es el resultado de un proceso largo y complejo en el que se deben de ir dando los compromisos, tareas, finalidades, apoyos, recursos,  tiempos etc, que cada uno está dispuesto a asumir. 

El asesor no debe de tomar el rol del experto que va a ir a solucionar los problemas mediante la aplicación de "recetas". Es importante dejar en claro que el asesor no es la persona al mando, es un agente externo que ayudará a que este proceso se lleve a cabo, pero siempre como un coordinador.
  • Generación de procesos y actitudes.
Es importante la generación de actitudes y procesos que favorezcan la transformación de la cultura del centro. Lo que se debe de procurar, independientemente de las estrategias a utilizar,  es que los procesos vayan desarrollándose progresivamente tanto en calidad como cantidad, porque es el poso, el curriculum oculto,  quien va a ir sentando las bases de la nueva cultura escolar.
Los procesos de participación,  implicación y compromiso,  deliberación y decisión, apropiación,  construcción compartida de la realidad, apoyo mutuo y análisis,  reflexión y comprensión,  son procesos básicos que deberían ayudar a la resolución de problemas en los centros.
  • Capacitación de la escuela.
Las escuelas deben ser capaces de llevar a cabo estos procesos de una manera autónoma y el éxito del asesoramiento se puede notar en la medida que sea retirado el apoyo externo y el centro sea autónomo.

El centro y su profesorado debe de adquirir capacidades,  procedimientos y actitudes que les permitan desarrollar el tipo de trabajo colaborativo,  así como la investigación y solución de problemas. La meta o finalidad siempre debe de estar presente en la labor asesora. Olvidarla o postergarla complica la solución de las demandas de la escuela, ademas de que pos pondría la autonomía de los centros.

  • Investigación y solución de problemas prácticos.
El asesoramiento basado en la colaboración dispone de un proceso de trabajo, constituido por una serie de tareas claramente identificadas, para la investigación y la solución de los problemas.
Para que pueda haber una solución a los problemas prácticos,  es necesario considerar los siguientes aspectos:

- Autorevisión crítica de la escuela e identificación de ámbitos preferentes de mejora.
- Análisis de los problemas identificados.
- Búsqueda de soluciones como preparación para la elaboración del plan d acción.
- Planificación de la acción.
- Preparación para el desarrollo del plan.
- Desarrollo colaborativo del plan.
- Evaluación del proceso.
- Institucionalización del cambio.

Por otro lado, es importante que el asesor deje en claro que su lugar en este proceso no está en una relación jerárquica, en la cual él es la cabeza, sino que, su papel es el de colaborar y guiar este proceso. De igual manera, es de suma importancia que también se conozcan los valores, etc. del centro, y no sólo la historia, para que se pueda entender su realidad, qué tipo de situaciones se están planteando y cuál es la mejor forma de enfrentarlas.



Guarro, P. (2005). “modelo de procesos” o “la estrategia del proceso de asesoramiento desde la colaboración”: una (re)visión desde la práctica. En: J.D. Segovia (Coord.)Asesoramiento al centro educativo. Colaboración y cambio en la institución (203-226) Barcelona: Octaedro.

¿Cómo mejorar la colaboración entre el asesor y el centro escolar?

La tarea de asesoramiento es colaborar con los centros para contribuir a la mejora de la calidad de la enseñanza y de los procesos educativos. Cómo contribuir a esa mejora va a ser diferente según los centros, ya que sus necesidades van a ser distintas. Por tal motivo hay que considerar que:

*        Es importante que el asesor deje en claro que su lugar en este proceso no está en una relación jerárquica, en la cual él es la cabeza, sino que, su papel es el de colaborar y guiar este proceso.
*    Preocupándose, no sólo de los problemas de enseñanza aprendizaje, también por construir un clima de trabajo que impulse la colaboración de todos los miembros de la comunidad educativa.
*         No debe tratar de imponer sus ideas, tiene que ser lo suficientemente hábil para lograr adaptar lo que cada centro quiere hacer a lo que se pretende desde la visión del asesoramiento psicopedagógico.
*        Lograr que esta relación entre los centros y el asesor no llegue a ser incompatible, es el pleno conocimiento por parte del asesor de la cultura escolar que tiene el centro.
*       Conocer no sólo la historia del centro, también los valores, etc., para poder entender la realidad del centro, qué tipo de situaciones se están planteando y cuál es la mejor forma de enfrentarlas.


Una estrategia para iniciar y desarrollar un procesos de asesoramiento colaborativo con un centro se articula en entorno a una serie de tareas que hay que conocer y saber poner en práctica en función de las necesidades de la escuela y teniendo en cuenta que su principal finalidad es la trasformación de su cultura. Dichas tareas son las siguientes (Guarro, 2005):


-      Construcción conjunta de una relación productiva entre el asesor y el centro para comenzar un proceso de mejora.
-      Autorrevisión crítica de la escuela e identificación de ámbitos preferentes de mejora.
-      Análisis de los problemas identificados.
-      La búsqueda de las soluciones como la preparación para la elaboración del plan de acción.
-      La planificación de acción.
-      El desarrollo colaborativo del plan.
-      La evaluación del proceso.
-      La institucionalización del cambio e inicio de un nuevo proceso de mejora.





Guarro, P. (2005). “Modelo de proceso” o “La estrategia del proceso de asesoramiento desde la colaboración”: una revisión desde la práctica. Asesoramiento al centro educativo. Colaboración y cambio en la institución. Barcelona: Octaedro.

Componentes sobre los que se sustenta el trabajo de asesoramiento psicopedagógico

1.- Desarrollo del currículum

El asesor es el constructor del currículum, es uno más que promueve procesos de:

·          Análisis
·          Desarrollo curricular
·          (Re)apropiación de su práctica profesional

Currículum:
- DEL centro: para el aprendizaje del alumnado
- PARA el centro: para el aprendizaje de la organización


La función del asesor supone:
1.        Focalizarse en los procesos de enseñanza-aprendizaje de los alumnos.
2.        Reconocer la importancia del propio profesor y de sus alumnos.
3.        Retomar el valor ético-moral de la función de educar.
4.   Asumir responsabilidad e implicación en prácticas interactivas, dialécticas y reflexivas que trasformar el pensamiento práctico y teórico tradicional.

2.-  Profesorado

Desarrollo personal y profesional:

·          Cultura y clima del centro
·          Integración y tipo de equipo
·          Estadio del desarrollo profesional
·          Grado de desarrollo moral
·          Sociedad, participación e interacción
·          Momento del ciclo de vida
·          Familia, entorno próximo/estilo de vida

Finalmente el profesor tendrá que:


·          Colaborar

·          Disponibilidad de trabajar en equipo
·          Equilibrio entre los equipos docentes
·          Participación y comunicación 
3.- Centro
Entre los integrantes del centro se hace una negociación y reconstrucción de nuevos significados:
Tipologías de centros:
·       Estilo de colaboración: individualismo, fragmentación/balcanización, colegialidad impuesta/formal y de estructura de mosaicos móviles.
·       Capacidad de desarrollo: estancados/fracasados, descaminados, dinámicos y paseantes.
·        Ciclo de desarrollo: inicio, nacimiento, infancia, adolescencia, madurez, burocracia, aristocracia y muerte.
·        Tipo de modelo: forma, bienestar/gran familia, casa caliente, supervivencia y escuela eficaz.

Las implicaciones en los procesos de asesoramiento:
·          Crear un clima propicio para el desarrollo profesional.
·          Conocer el profesorado que tiene el centro.
·          Conocer la cultura del centro, modos particulares de acción, los valores propios, etc.
·          Fomentar los procesos de innovación en el profesorado de manera respetuosa, sutil y con profesionalidad.
·          Promover un trabajo cooperativo, que incremente la colaboración entre los profesores/as.


Ciclo de desarrollo en los centros educativos:


    ·      Cambios: Cero/aparente (nadie cambia), evolutivo, revolución/drástico (condiciones, practicas, personas, etc...) y el real.



Referencia:

Segovia, J.D. (2005). Escenarios y contextos de acción. Asesoramiento en el centro educativo. Colaboración y cambio en la institución. Barcelona: Octaedro.